Gana visibilidad, impacta a tu audiencia y activa tu proyección profesional, desarrollando un estilo único de comunicación: el tuyo.

En esta página vas a encontrar dos cosas: mis credenciales profesionales y una clase rápida de oratoria (formato storytelling).

Estoy segura de que te vas a identificar con muchas de las vivencias que comparto, porque son habituales en entornos institucionales y corporativos. ¡Espero que las disfrutes!

 

Breve historia profesional

ALGUNOS HITOS PROFESIONALES...

  • Fundadora y directora de Addkeen Group (desde 2011) y consultora internacional en educación financiera, para instituciones públicas y privadas de España y Latinoamérica.
  • Coordinadora técnica – Grupo de trabajo permanente para el Plan Nacional de Educación Financiera CNMV-Banco de España (2007-2011).
  • Subdirectora de Educación Financiera de la Comisión Nacional del Mercado de Valores de España (2001-2011).
  • Analista senior de supervisión en la Comisión Nacional del Mercado de Valores de España (1993-2001).
  • Auditora senior de entidades de crédito en PriceWaterhouseCoopers (1990-1993). Madrid.

... Y ALGUNOS HITOS FORMATIVOS

 

  • Licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales (ICADE E-3, Universidad Pontificia Comillas, Madrid).
  • Licenciada en Derecho (ICADE, Madrid).
  • Máster en Unión Europea (UNED, España)
  • Postgrado: Preparación para inspectores de entidades de crédito y ahorro (Banco de España).
  • Coach coactivo (Augere-ICF)

Siete pasos en la evolución de las presentaciones corporativas

PASO 1. Grandes preguntas

¿Qué hacer cuando el trabajo te lleva por el mundo hablando de algo tan poco glamuroso como la educación financiera? Seamos realistas: mi especialidad no es de las que despiertan grandes pasiones (ni tampoco pequeñas).

A la mayor parte de mis audiencias se les suponía un interés personal o profesional en el tema, pero su falta de atención durante las presentaciones era evidente: consultas al correo electrónico, conversaciones con los compañeros de asiento e incluso siestas. Así que comencé a hacerme algunas preguntas:

¿Cómo puedo evitar que el público ponga el cerebro en “modo-off” antes de llegar a la segunda diapositiva?

¿Se hundirá el techo de la sala si decido NO usar diapositivas? ¿Y si las utilizo de otra manera?

¿Qué puede pasar si me libero de las convenciones y dejo que mi chispeante personalidad (modestia aparte) se proyecte en mis charlas?

¿Por qué la mayor parte de las ponencias en eventos profesionales o corporativos son tan parecidas… y tan olvidables?

PASO 2. Viajes y poemas
Durante más de 20 años, experimenté con la oratoria ante todo tipo de audiencias: conferencias institucionales (a veces en español, a veces en inglés), presentaciones y capacitaciones en foros corporativos (¡una gente muy seria!), talleres para personas en situación o riesgo de exclusión social (escuelas, asentamientos de emergencia, prisiones…). 

Aunque los públicos fueran distintos, el desafío era siempre el mismo: comunicar de manera efectiva y lograr que ambas partes disfruten en el proceso. La necesidad de adaptar ideas, lenguaje y estilo a diferentes entornos se convirtió en una inestimable fuente de aprendizaje. Como diría Don Juan Tenorio:

Yo en las cabañas hablé,

Yo a rascacielos subí,

Yo en eventos diserté,

Y en todas partes, doy fe,

De oratoria yo aprendí.

Entre tantos aprendizajes, descubrí el secreto para llevar mi oratoria (y la tuya) a otro nivel.
PASO 3. El secreto de la oratoria

Identifica y desarrolla tu propio estilo, tu forma personal de comunicar.

Cuando encuentras tu voz, tienes hecha la mitad del trabajo: el resto es preparación y práctica.

Encontrar tu forma única de expresarte no significa que no podamos aprender de los buenos oradores (y también de los malos, para hacer lo contrario). La clave es evitar que la forma habitual de hacer las cosas sofoque tu creatividad y tu expresividad al construir un discurso. 

Yo pasé años aburriéndome en mis exposiciones públicas. Y, lo que es peor, aburriendo a la audiencia. ¿Cómo era posible, con lo interesante que soy? Sencillamente, porque me preocupaba quedar mal haciendo algo que llamase la atención. Prefería quedar mal haciendo lo mismo que todo el mundo: presentaciones estandarizadas, previsibles… y tediosas.

¿Quieres saber cómo me liberé del temor a expresarme en público con mi propia voz?
PASO 4. Punto de inflexión
Al hablar y escribir sobre educación financiera, el tono imperante suele ser de tipo sermón: solemne, paternalista y sentencioso . Un horror.

Dispuesta a reivindicar mi autonomía expresiva, escribí Peter Pan no se quiere jubilar, una aproximación crítica y humorística a la economía actual. Está concebido para público adulto, pero muchos profesores de Secundaria lo utilizan como herramienta para debatir sobre la economía en el aula. Si te preguntas qué tiene que ver esto con tu objetivo de hablar bien en público, aquí va la respuesta:

Para lograr una oratoria memorable es imprescindible identificar, seleccionar y organizar las ideas clave del discurso. No hace falta ser Cervantes, pero sí necesitas ser capaz de construir una eficaz estructura de contenidos.

Escribir sobre temas económicos a mi manera y animarme a mostrarlo fue mi punto de inflexión: es el momento en el que me permití salir de los cánones de mi entorno profesional para empezar a explorar mi propio estilo de comunicación.

 ¿Te interesa saber cómo llevé esta experiencia al terreno de la oratoria?

PASO 5. Salto cuántico

En un iluminado momento de mi vida, abandoné la seguridad económica del sector público español y me trasladé a Argentina para crear mi primer proyecto propio, Addkeen Group. ¡Pero este no es el salto cuántico al que me refiero!

En el primer año de mi aventura americana, mientras en el equipo luchábamos por darnos a conocer, la Comisión de Valores de Argentina me invitó a participar en un evento, junto a otros especialistas extranjeros. Era una buena oportunidad para que me conocieran personas por las que deseaba ser conocida, y disponía de quince minutos para llamar su atención. Tenía dos opciones (haz clic):

ZONA DE CONFORT

Preparar la presentación previsible en estos casos: exponer los logros alcanzados con la debida formalidad, pompa y seriedad profesional.

EXPLORAR MI ESTILO

Centrarme en lo que de verdad podía ser útil para la audiencia (errores y aprendizajes), y exponerlos de forma desenfadada y entretenida.

A pesar de la sensación de vértigo, elegí la opción 2. Un salto cuántico en mi trayectoria como oradora.

¿Qué ocurrió? El público disfrutó, los organizadores me felicitaron, y unos meses después la Comisión me contrató como consultora externa para un proyecto de 18 meses. Un día, entrando en sus oficinas para una reunión, una persona a la que no había visto nunca me reconoció: “Tú eres la del evento de educación financiera. ¡Estuvo muy bueno lo que contaste!”. Parece que mi presentación, tan inusual en ese contexto, resultó memorable. Así confirmé mi sospecha:

Al hablar en público, la profesionalidad no está reñida ni con el humor ni con la creatividad. Al contrario, ambos denotan un saludable nivel de autoconfianza que beneficia tu imagen pública.

PASO 6. De los nervios a la confianza

¿Alguna vez has sentido miedo escénico, en mayor o menor grado? Yo sí.

Hasta los 21 años fui la orgullosa propietaria de una timidez paralizadora. Podía ser yo misma frente a otra persona, o en un grupo reducido de gente muy cercana, pero hablar frente a un grupo numeroso era impensable. Jamás abrí la boca en clase, salvo que me preguntaran directamente.

Sin embargo, me fascinaba el teatro y llegué a estudiar en una escuela de arte dramático. ¡Estuve a punto de renunciar a la universidad para intentar ser actriz! Más tarde comprendí que era por los motivos equivocados: pensaba que en el escenario podía ser alguien interesante, en lugar de la personita callada que era el resto del tiempo (lo cual era  frustrante, porque quería decir muchas cosas).

Al empezar mi primer trabajo, descubrí que hablar en público no era opcional si quería encontrar mi espacio en el mundo profesional: las presentaciones eran el pan nuestro de cada día. Y entonces descubrí algo asombroso: ¡me gustaban!  Las preparaba a fondo y me sentía cada día más segura.

Los nervios iniciales se fueron diluyendo, sustituidos por una creciente confianza nacida de las experiencias positivas. Mi adquirida seguridad se expandió desde lo profesional a lo personal, y hace muchos años que nadie me puede calificar de tímida.

El miedo escénico tiene muchos grados. También puede afectar a oradores con experiencia, en situaciones desafiantes. La buena noticia es que todos podemos aprender a manejarlo y superarlo.

¿Estás en el lugar profesional que deseas o quieres avanzar?
PASO 7. Evolución profesional
La acelerada transformación del mercado de trabajo en los últimos años está obligando a cambiar el foco de la educación financiera. Está muy bien hablar de la gestión de los gastos y del presupuesto personal, pero es urgente que los ciudadanos entrenen sus habilidades para generar ingresos.

Esto implica abordar con una nueva mirada nuestras carreras profesionales. Desaparecida la noción del “trabajo para toda la vida”, el cambio y la evolución continua van a ser la única certeza. ¿Tenemos las habilidades técnicas y psicológicas para adaptarnos a este nuevo contexto? La respuesta es negativa, en la mayoría de los casos.

Cristina mostrando habilidades horizontales
El antiguo sistema laboral premiaba la especialización, pero ahora se demanda una mayor versatilidad. Antes se miraba con sospecha a quien cambiaba mucho de trabajo, ahora se valora la diversidad de conocimientos y experiencias.

Cada vez se buscan más los llamados profesionales-T: son los que tienen un conocimiento profundo de una temática, pero además cuentan con habilidades horizontales indispensables en cualquier campo de actividad. La comunicación, la creatividad y la inteligencia emocional encabezan la lista de las habilidades horizontales requeridas; no es casualidad que sean las mismas que necesitamos para ser excelentes oradores.

El momento de avanzar

Tandy's lane. dublin
+353 833650931
contacto@cristinacarrillo.com

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